DOCUMENTOS DE NUESTRA HISTORIA HERMANDAD DE COFRADÍAS II

En esta segunda entrega analizaremos un documento que consideramos no ser conocido por la mayoría de cofrades. Se trata de una concordia notarial que establece la sede de la Hermandad, Oficios y Procesión del Santo Entierro.


     Hasta la guerra civil, la sede de la Cofradía de la Purísima Sangre de Cristo era la iglesia de Sant Francesc. En esta asistía a los oficios de Jueves y Viernes Santo y desde ella salía la procesión del Santo Entierro, que desde el siglo XVI organizaba. Acudían todas las cofradías y hermandades con sus imágenes que colocaban alrededor de la nave de la iglesia para participar en esta. Finalizaba el acto procesional delante de la puerta gótica, situándose alrededor de esta cada uno de los pasos. Delante de la puerta el Cristo de la Palma. El clavario daba las gracias a todos los asistentes por su participación volviendo cada imagen a su sede.


     Finalizada la guerra, ante el ultraje y estado de abandono de la iglesia se decide trasladar los oficios a la iglesia de las Dominicas. Allí se ofician hasta 1942 año en que los actos  pasan a la iglesia del convento de Santa Clara. Aquí establece su sede la cofradía de la Purísima Sangre de Cristo y Nuestra Señora de la Soledad, saliendo desde este templo la Procesión del Santo Entierro. Diez años después, en 1952, ante el aumento de cofradías y la constitución de la Hermandad tres años antes, se plantea la posibilidad de trasladar la sede de la Sangre y Hermandad; las celebraciones oficiales y la salida de la Procesión General del Santo Entierro a la Iglesia Colegial, más grande y solemne.Estos deseos dan lugar a que el doce de marzo de 1952, ante el notario D. Ulpiano Martínez Navarro, se reúnan el Abad D. Juan Vayá Bonet, el alcalde D. Francisco J. Ansuátegui,el clavario de la Sangre D. Gregorio Molina Ribera, el Síndico D. Carlos Sarthou y el secretario de la Hermandad D. Rafael Gil García para elevar a escritura pública la Concordia  por la que se establecen todos estos términos. La solicitud es aprobada en la asamblea de la Sangre el día tres de marzo, siendo aceptada por el Cabildo y Ayuntamiento.


     En la primera y segunda página de la escritura se da cuenta de los comparecientes así como las raíces históricas, para a continuación dar cuenta del deseo de establecer las sedes de Cofradía de la Sangre y Hermandad y finalmente dar cuenta de la organización y protocolo de los Oficios. Se establece como se le impondrá la “llave simbólica del Monumento” al Clavario de la Sangre, indicando que este acompañará al oficiante hasta el “pie del Ara” , para que de rodillas le sea impuesta la llave, como históricamente se ha efectuado desde el siglo XVI.Se establece la colocación de las autoridades en los actos religiosos: En la parte del Evangelio, bajo el Presbiterio, las autoridades civiles (Alcalde; Juez; Comandante militar y Capitán de la guardia civil). En la parte de la Epístola, a la altura del Evangelio, presidiendo, se colocarán cinco sitiales con sus reclinatorios que ocuparan: “al centro, el clavario actuante; a su derecha el saliente; y a su izquierda el Síndico Conservador de la Cofradía y en los extremos los Hermanos Mayores, con la mesa de la cofradía de la Sangre al centro”.


     Detrás de estos está el lugar reservado para la Hermandad colocándose con el siguiente orden: Secretario; Censor; Tesorero; Contador y representantes de las cofradías. La elección del clavario de la Sangre, en la sacristía de la iglesia, también se detalla en esta concordia.La situación del Cristo y de la Soledad en la Colegiata merece todo un apartado, el tercero. La imagen de la Virgen de la Soledad, llegará a la Seo después de la procesión de Les Cortesies, El Cristo lo hará el Jueves a medio día, desde casa del Clavario.


     En la tercera parte de la concordia, se presta especial atención a la procesión del Santo Entierro. Se acuerda que la salida se realizará por la “puerta del Mercado” y entrará por” la Principal”.Se añade la posibilidad de volver a San Francesc, como sede y salida de la Procesión, en caso de consagrarse esta Iglesia, pero dándose dos circunstancias, que lo aprueben las juntas de la Hermanad y Cofradía de la Sangre. Ninguno de estos dos casos ha sido siquiera barajado en la actualidad.Algunos términos de esta Concordia no son ejecutados como se indica en esta, pero básicamente se observa y respeta su espíritu, llegando hasta nuestros días tradiciones que se consensuaron en ese acto y otras, como lo relacionado con los Oficios, que ya venían observándose desde mediado del siglo XVI, con la creación de la Cofradía de la Purísima Sangre de Cristo y Nuestra Señora de la Soledad.Manteniendo, como así lo hacemos, la herencia histórica contribuimos a que nuestra Semana Santa perdure en el tiempo con los valores que la han hecho ser reconocida como la más antigua y respetuosa con su herencia de nuestra Comunidad.
     Consideramos que hemos de estar en renovación constante pero sin perder de vista lo que nos ha hecho perdurar durante el tiempo, respetando nuestra herencia.Esperamos disfrutéis con la lectura y análisis de esta segunda entrega de los “Documentos de nuestra Historia” que sin duda nos acerca más a nuestros orígenes y permite descubrir la antigua y hermosa que es nuestra Semana Santa.

Purísima Sangre de Cristo y Camareras de la Soledad.